La Psicología en el Campo de la Salud
el tabaquismo (Blog).
NOMBRE
COMPLETO: MARIBEL RODRÍGUEZ MADRIGAL Cta. 418096387
Gabriela
moreno colin cta. 306222173
Ana Luisa
Palma Sánchez cta. 417060321
TUTORA:
MTRA. AGLAE VAQUERA MÉNDEZ.
MÓDULO:
0105.
GRUPO:
9178.
Introducción
La intención de este blog es informar las causas y tratamientos para poder contar con una mejor comprensión del fenómeno y factores que giran en torno al tabaquismo y así poder intervenir en nosotros mismos o en las personas que nos rodean.
El tabaquismo.
Definición:
El tabaquismo es una enfermedad que se debe
principalmente a la inhalación del humo producido al quemar la planta del
tabaco (Nicotina tabacum) que es originaria de América y pertenece al orden de
las solanáceas, la sustancia contenida en el tabaco que genera la adicción es
la nicotina y junto a esta el cigarrillo contiene otras sustancias que son
responsables de enfermedades como el cáncer, enfermedades del aparato circulatorio
y respiratorio, enfermedades cardiovasculares y coronarias entre otras además de
ser junto con el alcoholismo el principal conductor a el consumo de drogas
ilegales como marihuana y cocaína.
Conceptualización:
El tabaquismo es la consecuencia de un proceso
que comienza incluso antes de probar el primer cigarrillo, ya que en él
intervienen factores sociales psicosociales y conductuales, y que culmina con
décadas de dependencia física y psicológica al tabaco, es precisamente la mezcla
de factores fisiológicos y psicosociales los responsables del mantenimiento de
la conducta. Este artículo discute el proceso de iniciación al tabaquismo desde
una perspectiva global, explicando los efectos fisiológicos y psicológicos del
consumo de nicotina, su carácter adictivo y los factores ambientales y
personales que desencadenan el tabaquismo. Dado que la iniciación al consumo de
tabaco se produce por lo general durante la adolescencia, el artículo se centra
de forma particular en esta etapa del desarrollo, y en las situaciones que favorecen
el que un joven encienda el primer cigarrillo. Finalmente, se analizan las
consecuencias del proceso de iniciación tanto en la epidemiología como en la
prevención del tabaquismo, lo que puede resultar de gran utilidad al
profesional de salud interesado en contribuir al control de tabaquismo mediante
intervenciones en el medio clínico.
El consumo de tabaco constituye actualmente la
primera causa evitable de morbi-mortalidad de los países desarrollados, entre
los que nos encontramos. Esto significa que cada año mueren prematuramente en
España, como indica Montes, Pérez y Gestal (2004), 49.000 personas
prematuramente. ¿Por qué ocurre esto? En este número monográfico de la revista
Adicciones, dedicado específicamente al tabaco, se pretende dar respuestas tanto
a esta coma a otras preguntas, y actualizar el conocimiento sobre las
alternativas terapéuticas y preventivas que tenemos para ello.
Etiología:
“las personas comienzan a fumar por motivos psicosociales,
como disponibilidad, curiosidad, rebeldía, confianza social, etc.”
(Lichtenstein y Brown, 1980).
Como se menciono
antes las causas del tabaquismo tienen que ver con factores psicosociales y fisiológicos
y uno de los puntos clave es la edad en la que se empieza a fumar, “ya que
cuanto más temprano se adquiere el hábito más difícil es luego el abandono de
los cigarrillos” (Ahston y Stepney, 1982), y esta conducta esta influida por
otros factores como psicológicos, sociológicos, farmacológicos, económicos, político-legales,
comerciales y médicos.
Epidemiología y clasificación del tema:
Tipos de
evaluación: los primeros tratamientos para dejar de fumar, en torno a los años 60
del siglo XX. Desde entonces hasta hoy, se ha mantenido el interés por el tratamiento
psicológico del tabaquismo, hasta el punto de convertirse en el tratamiento de
primera elección para muchos fumadores (ej., mujeres embarazadas, adolescentes)
por encima de distintos tratamientos farmacológicos, cuya publicitación no se
corresponde con su nivel real de eficacia y seguridad.
El tratamiento psicológico de una persona que fuma consta de cuatro
fases: 1) prepa-
ración para el cambio, 2) preabandono, 3) deshabituación psicológica en
donde la persona tiene que dejar de fumar, y 4) mantenimiento o prevención de
la recaída (Collins et al., 2011).
Las primeras terapias psicológicas que mostraron ser eficaces para dejar
de fumar fueron las conductuales. Comenzaron utilizándose las de tipo aversivo
(ej., fumar rápido); luego fueron seguidas o complementadas con otras como la
autoobservación, la relajación, el control de estímulos, la reducción gradual
de ingesta de nicotina y alquitrán; etc. Años más tarde, aparecieron los tratamientos
psicológicos multicomponentes y de prevención de la recaída (Becoña, 2006;
2010; Hartmann-Boyce, Stead, Cahill y Lancaster, 2013). Otros tratamientos recientes
son el manejo de contingencias con incentivos, la terapia cognitiva-conductual
basada en la afectividad, la realidad virtual, la terapia de exposición, la
terapia de activación conductual y la terapia de aceptación y compromiso. De todos ellos, los tratamientos psicológicos
que mayor relevancia han cobrado en las últimas dos décadas han sido los
denominados multimodales, multicomponentes, “paquetes de tratamiento” o
“tratamientos protocolizados” (Labrador, Echeburúa y Becoña, 2000).

Estrategias y programas de intervención reportados
en artículos científicos.
Se
estudia la relación entre la presencia de trastornos de personalidad y la eficacia
de un tratamiento psicológico para dejar de fumar, medida en términos de
abstinencia, al final del tratamiento y en los seguimientos de 6 y 12 meses. La
muestra estuvo formada por 202 fumadores que recibieron el tratamiento
psicológico Programa para dejar de fumar de Becoña. Para la evaluación de los
trastornos de personalidad se utilizó el Inventario Clínico Multiaxial de Millón
(MCMI-II). La abstinencia al final del tratamiento y en los seguimientos de 6 y
12 meses se confirmó con una prueba de monóxido de carbono en aire espirado.
Los resultados muestran que no existen diferencias en el porcentaje de sujetos
abstinentes con y sin trastornos de personalidad al final del tratamiento. A
los 6 meses el porcentaje de sujetos abstinentes es significativamente superior
en los fumadores con un trastorno de personalidad antisocial. En cambio, a los
6 y 12 meses el porcentaje de sujetos abstinentes es significativamente
inferior en los fumadores con un trastorno de personalidad por dependencia. Se
concluye que no todos los trastornos de personalidad repercuten negativamente
en el abandono del consumo de tabaco ni en el mantenimiento de la abstinencia.
Son varios los pasos que consideramos que hay quedar para potenciar los
tratamientos psicológicos en los fumadores: 1) Dar a conocer que el tratamiento
psicológico para dejar de fumar es un tratamiento eficaz, racional y barato. No hay ninguna duda, por lo que hemos
comentado, que el tratamiento psicológico para los fumadores es un tratamiento
de primera elección, esto es, es eficaz y eficiente. El que no esté implantado
en el sistema sanitario impide un mayor conocimiento del mismo. 2) Publicitar
más nuestro trabajo, nuestros resultados, ya que la “competencia” de la
industria farmacéutico lo hace a diario. De ahí que sea preciso difundir más lo
que hacemos, los resultados que obtenemos y el intenso trabajo que se realiza
con los fumadores. 3) Insistir que el tratamiento psicológico es muy potente, resuelve
problemas de las personas, hace que estas reduzcan su sufrimiento y, en el caso
del tabaco, el dejar de fumar hace que la calidad de vida se incremente
considerablemente. A pesar de nuestra larga historia en el tratamiento de los
fumadores, tras más de 50 años de eficacia, seguimos teniendo un gran reto por
delante.
Referencias:
Fernández
del Río, E., López Durán, A., & Becoña Iglesias, E. (2010). Trastornos de
personalidad y abstinencia del consumo de tabaco en un tratamiento psicológico
para dejar de fumar. Psicothema, 22(3). http://www.redalyc.org/pdf/727/72714400001.pdf
Becoña, E., Fernández del Río, E., López Durán, A., Martínez Pradeda, Ú., Martínez
Vispo, C., & Rodríguez Cano, R. A. (2014). El tratamiento psicológico de la
dependencia del tabaco. Eficacia, barreras y retos para el futuro. Papeles del
psicólogo, 35(3).
Becoña, E. (2004). Tratamiento psicológico del tabaquismo. Adicciones,
16(Supl 2), 237-63.
Mas,
F. S., Villalbí, J. R., Balcázar, H., & Alberola, J. V. (2002, January). La
iniciación al tabaquismo: aportaciones de la epidemiología, el laboratorio y
las ciencias del comportamiento. In Anales de pediatría (Vol.
57, No. 4, pp. 327-333). Elsevier Doyma. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1695403302779356
Escobedo,
J. J. M., Cruz, V. C., & García, M. A. M. (1999). Afección sistémica y
periodontal relacionadas con el tabaquismo. Revista de la Asociación
Dental Mexicana, 56(3), 108-112. https://www.medigraphic.com/pdfs/adm/od-1999/od993d.pdf
